Un niño rubio sentado en un banco observa a un hombre que se
acerca a un árbol; pero el hombre, que es trabajador del Aserradero Wilkinson,
no está situado del todo frente a un árbol sino frente a la materia prima de su
futuro trabajo. Si bien el trabajador es hombre y como hombre comprende el ser
del árbol que es ese árbol, inconscientemente sabe que su relación con dicho
árbol es la de un obrero frente a la materia prima que el Aserradero Wilkinson
le demanda para obtener suficiente dinero con el cual cubrir los salarios y generar una ganancia extraordinaria que garantice la
prosperidad de la empresa y una gran vida a sus dueños, que al mismo tiempo son padres del niño rubio que en este preciso momento observa a un hombre frente un árbol. Pero quién sabe cómo los verá mañana, tanto al hombre como al árbol, que entonces deberá ser otro porque éste dejará de serlo en breve, y quizá también el hombre y el mismísimo niño.
lunes, 29 de junio de 2015
jueves, 25 de junio de 2015
Tarde
Rodríguez despertó confundido. No había sonado el despertador y comprendió que llegaría tarde al trabajo, aunque en el último sueño lo habían echado y realizaba medidas de protesta frente a la fábrica. No sabía si el sueño remitía a la realidad o si era una pesadilla simple. En todo caso, no sería la primera vez que lo echaban, ni la primera vez que protestaba, ni el primer sueño que lo empujaba sin descanso al conflicto laboral.
"Así es la vida", suspiró Rodríguez mientras se ponía los pantalones, haciendo equilibrio entre la cama y la pared.
"Así es la vida", suspiró Rodríguez mientras se ponía los pantalones, haciendo equilibrio entre la cama y la pared.
domingo, 7 de junio de 2015
Esa novela
Escribo historias breves debido a mi incapacidad para crear
personajes fuertes. El día que desarrolle esa habilidad quedaré inmortalizado en
los manuales de historia por haber escrito la mejor novela de la literatura universal.
Creo que nunca podré escribir esa novela.
Por eso escribo historias breves.
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