Un niño rubio sentado en un banco observa a un hombre que se
acerca a un árbol; pero el hombre, que es trabajador del Aserradero Wilkinson,
no está situado del todo frente a un árbol sino frente a la materia prima de su
futuro trabajo. Si bien el trabajador es hombre y como hombre comprende el ser
del árbol que es ese árbol, inconscientemente sabe que su relación con dicho
árbol es la de un obrero frente a la materia prima que el Aserradero Wilkinson
le demanda para obtener suficiente dinero con el cual cubrir los salarios y generar una ganancia extraordinaria que garantice la
prosperidad de la empresa y una gran vida a sus dueños, que al mismo tiempo son padres del niño rubio que en este preciso momento observa a un hombre frente un árbol. Pero quién sabe cómo los verá mañana, tanto al hombre como al árbol, que entonces deberá ser otro porque éste dejará de serlo en breve, y quizá también el hombre y el mismísimo niño.
lunes, 29 de junio de 2015
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