Ayer vi una mariposa
volar sobre el jazmín.
Hoy la soñé.
Estaba muerta
inmóvil
con sus alas abiertas
en el pasto.
Y no era más que una cosa
colorida e inerte
como una pintura
que solo tiene sentido
para alguien que la ve.
Jamás me veré morir.
Apenas podré intuirlo.
Quizá deje alguna marca
roja
en la pared
que signifique algo
para alguien.
jueves, 26 de noviembre de 2015
martes, 17 de noviembre de 2015
Un poco de rock francés
Está oscuro y todo parece detenerse cuando empiezo a escuchar los disparos. Los músicos en el escenario siguen tocando unos segundos, como si les quedara un poco de cuerda. Después el baterista se tira al piso y el bajista corre hacia un costado. El guitarrista se detiene sin entender un carajo y se queda mirando, como quien busca el horizonte.
Si eso no es rock, ¿qué es?
Entre nosotros, que somos como una masa de carne compacta perforada por las balas, se intensifican los empujones, los tropiezos, las muertes.
No sé qué es peor, si ser baleado o morir aplastado entre la turba.
Yo estoy en el medio. No puedo correr a ninguna parte. Hay gente a mi izquierda y a mi derecha. Adelante y atrás. Varios de ellos me servirán como escudo.
Solo queda esperar.
Quizá me convierta en un número ilustre y la patria me recuerde como pretexto para una guerra.
Quizá siga viviendo. Entonces tendré una historia que contar a los medios, que me utilizarán para conmover a los espectadores y mis traumas serán pretexto para una guerra.
Yo nunca fui a una guerra, ni me interesa.
Soy estudiante universitario. Y francés.
Acaso mi nacionalidad tenga alguna importancia en este mundo.
Si eso no es rock, ¿qué es?
Entre nosotros, que somos como una masa de carne compacta perforada por las balas, se intensifican los empujones, los tropiezos, las muertes.
No sé qué es peor, si ser baleado o morir aplastado entre la turba.
Yo estoy en el medio. No puedo correr a ninguna parte. Hay gente a mi izquierda y a mi derecha. Adelante y atrás. Varios de ellos me servirán como escudo.
Solo queda esperar.
Quizá me convierta en un número ilustre y la patria me recuerde como pretexto para una guerra.
Quizá siga viviendo. Entonces tendré una historia que contar a los medios, que me utilizarán para conmover a los espectadores y mis traumas serán pretexto para una guerra.
Yo nunca fui a una guerra, ni me interesa.
Soy estudiante universitario. Y francés.
Acaso mi nacionalidad tenga alguna importancia en este mundo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)