miércoles, 3 de agosto de 2016

Pedacito de mundo digital

A veces me siento frente a la computadora y me obligo a escribir. Es una prueba contrarreloj. Nunca hay demasiada paciencia para ello. Tiene que ser ahora. Ya mismo debe ocurrir algo ingenioso, descender como un pájaro herido desde los cielos de mi ser, o desde fuera de él. No importa. Anhelo una idea breve y profunda sobre cualquier tema posible e imposible.
Por lo general, no funciona. Todo el mundo puede comprobarlo con apenas revisar el archivo.
Incluso yo mismo he verificado el carácter amputado del proyecto, el desperdicio de tiempo que significa este sitio. Y no hay argumento más convincente que ese para sustentar su invalidez.
Pero, ¿quién dice que soy yo el que escribe este blog?
...que soy yo quien se pregunta?
...que son ustedes quienes invierten su tiempo leyendo en silencio?
¿Quién asegura que nosotros estamos viviendo esta vida?
Un mundo virtual posibilita la existencia de seres virtuales.
¿Quién garantiza que soy yo, y no una máquina, el que escribe estas letras?
¿Quién asegura que estoy hecho de carne, huesos y dudas, y no de un conjunto de variables y probabilidades matemáticas?
Donde encuentres una pantalla, estarás ante un espejo. 
Solo verás tu propia imagen.

No hay comentarios: